Cómo medir la evaporación
La tasa de evaporación depende de la olla (ancho y altura), del quemador o la resistencia, de si hervís con tapa y hasta de la humedad del ambiente. Por eso conviene medirla en tu propio equipo.
La forma más simple es hacer una prueba con agua: poné un volumen conocido, llevalo a hervor con la misma intensidad que usás en tus cocciones y medí el volumen después de una hora. Medí siempre en las mismas condiciones, las dos veces en caliente o las dos en frío, porque el agua caliente ocupa alrededor de un 4 % más.
Para medir el volumen, una regla o varilla marcada en la olla es mucho más práctica que trasvasar. Anotá la tasa en cada cocción y usá un promedio.
La evaporación en litros por hora se mantiene bastante estable aunque cambie el volumen del lote, siempre que uses la misma olla y la misma potencia. Hervir con fuerza no mejora la cerveza por encima de cierto punto: con un hervor vigoroso y parejo alcanza.
Cómo se calcula
La densidad se calcula con un balance de masa: los kilos de extracto disuelto son los mismos antes y después del hervor, solo cambia la cantidad de agua.
El volumen en frío se estima con una contracción del 4 % al enfriar de 100 a 20 °C.